Planchar es una de las tareas domésticas que más nos demandan, ¿porqué será? Si somos sinceros es aburrido, laborioso, y además como no seas bueno el resultado puede ser desastroso.

Pues ahí van unos consejillos que nos aportan nuestras profesionales

Según el tejido de las prendas, debemos plancharlas a una temperatura determinada. Por ello, agrúpalas según el tejido.

Las prendas de seda se planchan a temperatura tibia. Se planchan del revés, con una pasada rápida, pudiendo usar algo de vapor.

La lana y tejidos similares, se planchan en caliente y con varias pasadas rápidas.

El algodón y el lino requieren la plancha caliente o muy caliente y la aplicación de vapor para humedecer la prenda y eliminar mejor las arrugas.

El poliéster, el nylon y las fibras acrílicas se planchan a temperatura tibia.

Antes de comenzar a planchar una prenda, es recomendable humedecerla, para que el planchado sea más sencillo. Si tu plancha no tiene la opción de pulverizador, puedes comprar uno para realizar esta acción.

Presta a atención a lo que pone en las etiquetas de la ropa, a veces hay prendas que no se pueden planchar. Uno de estos materiales es el poliester, ¡siempre mira la etiqueta!. Evitando el contacto directo con el material, puedes hacer que no se dañe la prenda y quitarle las arrugas sin problemas.

Un truco casero para que las prendas de poliéster queden perfectas, es que éstas sean  planchadas al revés y con mucho cuidado.

Espero que os pueda servir, que lo compartáis, y que si tenéis algún consejo con respecto a la plancha nos lo hagáis llegar.

Publicado: 22 de Noviembre de 2016